lunes, 28 de abril de 2008

Álvaro Rudolphy: El regreso de un seductor




Con el recuerdo latente de Julián García, el villano de Alguien Te Mira, el actor vuelve a las teleseries nocturnas con su faceta más conquistadora, a sus 43, lleva en alto el título de "galán maduro". Será difícil para Álvaro Rudolphy partir de cero en esta nueva teleserie nocturna de TVN. Todavía está fresco el recuerdo -y el olor a sangre- de Julián García, el asesino despiadado con el que se inscribió, una vez más, su nombre en las historias de las producciones dramáticas de la TV. Ya lo había hecho antes con Pelluco, el gemelo pobre de Amores de Mercado, y ahora fue con su sanguinario papel en Alguien Te Mira con el que se consagró entre el público, la crítica y sus pares. A casi un año del fenómeno, todavía lo paran en la calle para hablarle de Julián. Sin ir más lejos, cuenta que camino a esta entrevista un hombre lo detuvo para decirle "oiga, ¡usted debería haber matado como a 100 más!". Claro que este tipo de comentarios a él ya no le impactan. Sabe de sobra que es producto de la ficción y que, en la vida de un actor, eso siempre sucederá. Pese al éxito, a él no le gusta hablar de méritos propios. Es tozudo e insiste en aclarar que el arrastre que tuvo en su momento dependió del guión y de quienes estuvieron detrás de la historia. "Es que es así. Los personajes se sostienen por sí solos cuando están bien escritos. Si no, no pasa nada. Uno sólo presta la cara, y a mí me tocó la suerte de interpretar a Pelluco o Julián, dos roles que estaban bien presentados", dice con humildad.

Estigma de galán


Hablar de álvaro Rudolphy es referirse a uno de los actores más codiciados de la industria dramática en Chile. De hecho, pertenece al selecto grupo de TVN que ostenta un contrato exclusivo que lo liga a su casa televisiva hasta el 2010. Lo anterior es fruto de más de dos décadas haciendo teleseries, primero en Canal 13, y luego en la estación pública. Asociado fundamentalmente a los roles de galán, es curioso que sus dos máximos registros no hayan sido precisamente conquistadores. Aún así, ese título lo mantiene intacto a sus 43 bien conservados años. Escueto para referirse al tema, se ruboriza al confesarse entregado a esta fama. ¿Es agradable cargar con el título de galán? "A estas alturas, todo me agrada... Jajajá". Y ahora uno más maduro... "Está bien, pues". ¿Haces algo especial para mantener esa facha? "No, no me cuido. Soy bien natural. Sólo me preocupo de no subir mucho de peso. Igual soy de contextura delgada, pero trato de no irme al chancho con la 'parrillá', ni comerme tres platos, jajá". ¿Trotas? "No. De ejercicios a lo más hago un poco de mancuernas en casa". ¿Eres vanidoso? (Se mira) "No mucho... Relajado". Pero igual te preocupas... Andas combinadito. "¿Sí, tú crees? ¡Ah, no sé!". Por lo pronto el actor se prepara para el debut de la próxima trama nocturna de TVN. El Señor de la Querencia, que se estrena en un par de semanas. La nueva teleserie es una producción de época, ambientada en los años 20, donde reaparecerá como galán. Alli será Manuel Pradenas, un minero que llega del norte "a revolver el gallinero" en el fundo patronal. "Vuelvo a la querencia a pedido de mi hermana, ya que mi madre está agonizando. Allí me doy cuenta de que mi familia ha vivido todo este tiempo bajo las órdenes del patrón, un tipo déspota y abusador (Julio Milostich), que trata mal a todo el mundo. Cuando mi madre muere, decido quedarme para proteger a mi hermana, mi cuñado y mi sobrina", cuenta. Pero las razones de su permanencía en el campo van más allá. Manuel se ha enamorado perdidamente de Leonor (Sigrid Alegría), la esposa del Señor de la Querencia. ¿Qué fue lo que más te llamó la atención de esta época? "El tema de las relaciones. Eran mucho más reprimidas. Es decir, siempre ha existido estos encuentros, el problema es cómo lo enfrentan, a nivel de culpa. Lo veo en Leonor y Manuel, nuestros personajes, con esta cosa tortuosa y culpable de enamorarte de otra persona que no fuera tu marido, o tu mujer. Es algo tremendamente, doloroso, pasional". ¿Qué te parece volver a hacer dupla televisiva con Sigrid? "Bien, siento que tenemos mucho feeling con ella. Sigrid es super alegre, aparte de que es muy buena actriz, lo que me hizo el trabajo diario más agradable de lo que era". Siendo tan cotizado, ¿te sientes amenazado por la llegada de Jorge Zabaleta y Mane Swett? "No, para nada. Me parece bien que lleguen al área dramática. Son nombres super potentes y mientras más peso haya, mejor. Además que nos da aire a todos. Eso es un mérito de las teleseries nocturnas, que los elencos se renuevan, y eso es positivo, porque te permite variar y no trabajar siempre con los mismos".

Piano, piano
¿En qué otros proyectos estás este año? "En TVN estamos viendo qué haré el segundo semestre. No lo tengo claro. Y en teatro, estoy en dos proyectos. Uno es una obra que estoy dirigiendo, que se llama Tape, y otra en la que actuaré, que se llama escape Libre. Además, voy a participar como actor en una opera, con gente de la Universidad Católica. Se llama El Rapto de Serrallo, de Mozart, y está para septiembre. Esto me llama harto la atención, me parece algo distinto, interesante". Con tanta pega, ¿cómo se vive la intimidad? "Se puede... y se debe" ¿Cómo estás en el plano sentimental? "Bien, tranquilo". ¿Insistes en la idea de dormir en camas separadas? "No... Es que eso depende de cada pareja... Yo ahora duermo atravesado en una cama grande, jajajá". Fuente : TV Y Novelas

1 comentario:

bernardita dijo...

hola alvaro, me parece excelente tu trabajo como actor, me encantaria que actuaras en teatro (regiones) para poder apreciarte mas de cerca y ver tu sensibilidad, percibir tus sentimientos y emociones
besos
berny