miércoles, 25 de junio de 2008

ATROCIDADES DEL “SEÑOR DE LA QUERENCIA” NO SÓLO DUELEN A LOS PERSONAJES: PODRÍA IR A TRIBUNALES


Convertida en un fuerte bastión de TVN para capear las noches de invierno en el horario nocturno, la teleserie “El Señor de la Querencia” ha dado para todo. Para que sufran los personajes, para que se impresione el público y también para quienes sienten que lo que se está mostrando en pantalla trasciende la ficción y no le estaría haciendo bien al país.

En representación de este último sector, el abogado Sergio García Valdés, el mismo que logró que se fallara en contra de TVN por una parodia al sacerdote Raúl Hasbún (en “De Pé a Pá” el 2004), está recabando antecedentes para una posible acción judicial contra el canal. Ya que según él, la producción de época retrata de mala manera a los patrones de fundo agricultores de los años 20 (donde se sitúa la acción de la historia) en lo que considera una “injuria larvada” sancionada por el Código Penal. Y recordando que según lo señalado por la Corte Suprema, las alegorías también sirven para ofender.

“Son cosas que hay que evaluarlas, recopilar los antecedentes”, especifica el abogado, añadiendo lo que quiere representar es que “el canal nacional, de todos los chilenos, no está cumpliendo con sus objetivos”, en alusión al primer artículo de la ley que regula a la estación: “Informar objetivamente y entretener sanamente velando por la formación espiritual e intelectual de la niñez y la juventud”, lo que según García no se da en la realidad.

“Pensamos que la teleserie se está haciendo con otro fin y eso nos preocupa”, asegura. Ese otro fin sería que “se está contribuyendo a crear un odio de clases y haciendo un estereotipo del hombre de campo de esa época, en tiempos en que Chile vive un espiral de agitación laboral. Pensamos que no contribuye a la paz. Como medio de prensa, TVN debiera tener mucha cautela”, según expresó a Terra.cl.

Añadió además las suspicacias que sugiere el hecho de que el perverso Señor de la Querencia se apellide Echeñique, el mismo segundo apellido del precandidato presidencial de la centroderecha, Sebastián Piñera.

Desde el departamento de comunicaciones de TVN expresaron que se trata de una serie absolutamente de ficción, donde todo fue inventado por sus guionistas y de ninguna manera el objetivo es hacer un reflejo histórico de la época, sino un drama que pudo haber ocurrido en ese tiempo o en cualquier otro, sin querer decir que todos los patrones sean así. Del mismo modo, apuntaron el hecho de que el directorio del canal se compone de miembros de distintas corrientes de pensamiento del país, previa aprobación del Senado, y que la estación funciona de manera autónoma e independiente, autofinanciándose y sin recibir aportes del Estado.